Festival de andar por casa

Durante este particular evento cultural vecinas y vecinos de dos ciudades asturianas, en el norte de España (Avilés y Oviedo), abren sus casas durante una noche para acoger diferentes actividades culturales. El objetivo es dinamizar la vida cultural y artística de la ciudad a la vez que se fomentan las relaciones sociales entre diferentes colectivos y se rompen por una noche los límites entre el espacio público y privado. Teatro, cortometrajes, performances, conciertos, talleres de cocina o de huertos urbanos… multitud de alternativas para noche que transcurre en pijama y zapatillas, de casa en casa.

El Festival de Andar por casa surgió de un grupo de 6 jóvenes de Avilés que, tras participar en un intercambio juvenil en Austria en 2009 sobre Activismo Creativo, se propusieron dinamizar la vida cultural y artística de la ciudad y poner en contacto a personas y colectivos normalmente alejados entre sí a través de este formato de festival. A este grupo de jóvenes se fueron uniendo otros personas en cada nueva edición y posteriormente personas de Oviedo que quisieron iniciar el festival en su ciudad. Estos grupos informales han autogestionado el festival desde sus inicios de forma orgánica. Desde su inicio se han celebrado 9 ediciones en Avilés y 6 en Oviedo. Más de 150 personas han transformado sus casas en espacios de encuentro, aprendizaje, arte y conexión. Alrededor de 50 colectivos y 80 artistas han participado realizando actividades de todo tipo y miles de personas han disfrutado en bata y zapatillas de noches mágicas en casa de personas desconocidas.

Cada año el festival elige una temática que da un hilo conductor a las tres rutas que recorren las casas participantes. Las tres rutas salen de un punto de encuentro donde se reparten a los y las participantes los delantales que les darán acceso a las casas. Cada ruta dispone de una persona guía y recorre tres casas, para acabar en un punto final donde se realiza una actividad final conjunta y una celebración.

Taller de quesos veganos, conciertos de rock, masaje tailandés, exposición fotográfica sobre Japón, lectura de i-ching, performace poética, taller de compostaje, scape room, bailes africanos, son sólo una minúscula muestra de las actividades que se han llevado a cabo. El festival se ha consolidado estos últimos años como una cita entre los emergentes movimientos sociales, culturales y artísticos de Asturias, donde la ciudadanía ilusionada y conectada dinamiza la vida cultural de su ciudad. Además el festival a generado numerosas sinergias entre artistas, colectivos y personas de la zona, potenciando la creatividad y la resiliencia ciudadana.